lunes, 8 de marzo de 2010

Día de la mujer

En cuanto a la conmemoración de éste día podemos decir que más allá de las discusiones académicas sobre la veracidad de la realización de la huelga de las obreras de 1857 y su fallecimiento como consecuencia de ese reclamo, se encuentra acreditada la existencia de numerosos acontecimientos ocurridos en diversos años en esta fecha en EEUU, Rusia, Alemania, etc. en que las organizaciones de mujeres protagonizaron reclamos sobre sus condiciones laborales, cívicas, sociales y jurídicas, y que condujo a la aceptación del 8 de marzo como síntesis y símbolo de esas luchas.
De allí la importancia de revalorizar esta fecha como un homenaje a los procesos de emancipación de las mujeres y también para realizar un balance de los avances y reflexionar sobre la gran cantidad de tareas pendientes a que nos enfrentamos.
La educación de las mujeres ha crecido hasta hacerse incluso superior a la de los varones en gran parte de los países avanzados y en los de algunos en "vías de desarrollo" según varias informaciones estadísticas.
Las mujeres obtienen el derecho a "elegir y ser elegidas" y hoy forman parte de los poderes del Estado en la mayor parte de los países del mundo (en América Latina con la presencia de tres jefas de Estado elegidas democráticamente).
En tanto las normas jurídicas cambian, avanzan y se adecuan a los procesos políticos y sociales incluyendo la igualdad jurídica en prácticamente todos los ámbitos (legislación laboral, electoral y de familia).
Las diferencias entre las mujeres de diferentes clases sociales, etnias, culturas y países son, sin embargo, amplísimas. Así, mientras las mujeres suecas gozan de una amplia protección en el campo laboral y constituyen el 47% del Parlamento sueco, en cambio Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos no otorgan a las mujeres el derecho a votar ni a ser electas, siendo en algunos países apedreadas y castigadas en casos de infidelidad también.
Los países dependientes o periféricos suelen, incluso, presentar diferencias tremendamente graves al interior de su población femenina.
Pero aun así hoy resulta indudable que "hemos recorrido un largo camino"...
¿Cuáles son, entonces, los viejos y nuevos problemas que enfrentamos?
Están presentes en casi todas las dimensiones de nuestra sociedad pero es posible señalar al menos tres que, lejos de disminuir, parecen incrementarse.
- La trata de personas, una verdadera esclavitud de siglo XXI, tiene como principales víctimas a mujeres y niñas. Su objetivo es la explotación laboral y sexual de las personas que son privadas de su libertad y, obviamente, está vinculada de manera directa con las poderosas redes de prostitución así como también a la droga.
- La violencia doméstica con su consecuencia más terrible, el feminicidio, también se ha incrementado notablemente. Si bien los avances en materia legislativa son innegables e incluso los organismos internacionales y muchos Estados nacionales han comprometido acciones concretas, el flagelo de la violencia parece incidir cada vez más en la vida de mujeres de todos los países y clases sociales. En nuestro país, según datos del Consejo Nacional de la Mujer, dos de cada tres mujeres han sufrido durante su vida la violencia física o sexual perpetrada por hombres.
En Argentina, además, en 2009, las muertes de mujeres por violencia doméstica aumentaron un 11 por ciento respecto de 2008, según un informe de la Asociación Civil Casa del Encuentro (Diario La Nación). Cabe destacar también que éste tipo de abusos vienen emparentados con las adicciones ya que muchos se suceden bajo los efectos del exceso de alcohol y otros drogas, por parte de los hombres.
- En el ámbito laboral, finalmente, las mujeres han incrementado notablemente su participación. Debe reconocerse, incluso, que la discriminación salarial, aún presente, está disminuyendo. Incluso cada vez son más numerosas las mujeres que se destacan en los niveles gerenciales y directivos.
Pero esto no significa una disminución sensible en sus "responsabilidades hogareñas". Las transformaciones, que pueden ser consideradas cada vez más importantes y rápidas en el ámbito público, otrora ajeno a la mujer, son muy lentas y dispares en la esfera privada. Esto ha dado como resultado una sobrecarga para las mujeres expresada en su "doble" o "triple" jornada laboral, y en la aparición de problemas de stress e incremento de enfermedades cardiovasculares.

Las respuestas a estos problemas no serán rápidas pero deben basarse en el respeto y la tolerancia y en la formación de nuevas generaciones que no recurran a la violencia y desarrollen mayores niveles de solidaridad entre varones y mujeres.

Desde el CPA de Magdalena hacemos llegar a todas las mujeres nuestro más sincero saludo en este día y renovar así nuestra labor desde la especificidad, para una mejor calidad de vida.

Equipo CPA Magdalena.

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